Segunda enmienda de Chopin. Dispara a impromptu y gana. Peluche electrizado que hace corazón de tripas. En ese foco trasnochado bajo lluvia.
Y qué nos queda después - después del beso.
Recuerdos de celofán. Acaso. Electrocardiograma de montaña rusa.
Segunda enmienda de Chopin. La bilis sabe a gloria tras la adrenalina. Cuando cae el telón. Y sólo quedan espejos rotos y afilados. Sueños de apenas nada.
Y qué nos queda después - de haberlo tenido todo.
Anticipo el golpe. Casi, lo prescribo. Y escarbo en la herida que aún no es. Y digo. Digo. Girando en el viento. Importa acaso lo que hayamos perdido?
La bilis sabe a gloria detrás de la adrenalina....y ese sentimiento de final inexorable, anticipado, que deja una sensación de inevitable peromigualmente disfrutado...Me encantó. Y Chopin, con sumfuribunda ternura saturando elaire...
ResponderEliminarme ha encantado...
ResponderEliminary a mi.
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