22 oct. 2009

Mujer [cuervo]

Como ala negra de camino rasgado,
azul de madrugada y voz de bruma,
agreste clama la mujer-cuervo.


Entre las campanas que urgen
al silencio de escarcha,
sobre la hierba dura y sin aliento,
mitad palidez desconsolada
a cuchillo tenaz y terciopelo.


Noches son y son noches de tinta
como pozos que apuntan al deshielo,
silueta que se quiebra en agua y plata,
zaherida curva que remonta el vuelo.


Mujer de cuervo, mil veces vomitada,
de sombra y de pluma, y de anhelo.

19 oct. 2009

Por qué escribo [Tres]


Quizás porque la luz no es suficiente sobre la sustancia poliédrica. Porque necesito escupirme, vomitarme, hacerme el harakiri y balancear la ecuación de estar despierta. Quizás porque me desbordo. O porque necesito observarme desde una media distancia, releerme  por fuera para entenderme por dentro.


Y ni los acordes, ni los idiomas, ni estas líneas bastan. Incontenibles, como una marea que amenaza con arrasarlo todo. Por la pendiente, porque siento demasiado deprisa y agudo y sin cerco. Por el circo mental de trapecista hacia el más difícil todavía.


Y sí, son siempre las mismas frases con las mismas preguntas, pero cada vez me golpean de forma única. Como cada momento que pasa, volándome los sesos, de puntillas. Porque la vida, mi minúscula vida es un mar que no cesa y todo está por suceder.


A tumba abierta.
Por eso escribo a tumba abierta.

16 oct. 2009

Algunas cosas perduran. [nosotros no]



Algunas cosas perduran. Nosotros no. El tejido se desgarra y no nos damos cuenta. Un soplo en la noche arrancando una décima de grado hacia el frío. Y el viento de otoño muerde y después no hay nada. La vida, esta vida, se agosta poco a poco hasta que de un golpe imperceptible raya el vinilo. Y saltan los escáneres, gritan los diagramas y comienza la ordenada sintonía en tú menor de pitidos y respiradores, emocionando hasta las lágrimas a los asistentes. Entonces, tras el sonado éxito comienzan las drogas. Morirse no es sencillo y con suerte la morfina irá directa a la vena. ¡Bingo! Ha ganado usted un viaje a las estrellas. Desfile de cuervos hospitalarios. Cadáveres de exposición con premio al maquillaje. Aunque ahora la cuñada diga que no parece ella mientras sabe qué pieles sacará de qué armario.


Hemos desposeído al individuo, le hemos hecho anónimo. Hemos hecho de la muerte una obra obscena, en el mejor de los casos.

14 oct. 2009

Tú no sabes


Volviste en tres palabras. Tres palabras, un sonido. Cuánto espacio en medio, y sin embargo. Ahora que el Otoño hace el aire más alto, paso las noches sorteando estatuas. Todo se vuelve amplio. Todo es silencio y te escribo.


Tantos habrán escrito mis líneas que suena a vacío. Mi voz bajo la lámpara, envés de mi guitarra, y te escribo. Y tú no sabes nada.