31 may. 2010

Over my shoulder.



Como un náufrago a una tabla.
Como se construye el silencio,
sangrando.

La mañana de ese día después,
pendiente entre las sábanas,
con demasiada luz.

Necio como el tiempo que pasa
sin ser vivido,
lleno de plazos.

Como un pozo de luz
que te arroja al vacío.
Una pirueta a medio gas.

De unos ojos a otros.

El acorde disonante,
la espina que llega.

Apenas un inicio que
anuncia desguace.

Sin estrategia.

(Rimmel absurdo)



Música : Over my shoulder - Mika.

26 may. 2010

Blanco y negro

No hay entrelíneas; la luz ciega, sin más.
Sin necesidad de glosario o escultura de términos.
A veces las cosas son sólo blancas, o negras,
y la sucesión de hechos lineal no hace piruetas
ni laberintos.

Hoy sólo digo: Conciso.
Y a quién le duela esta falta de etérea melancolía
le mostraré mi piedra angular.
Mis pies sobre la tierra.

Te llevo conmigo

Cuando de tu boca vienen a llamarme
todas las palabras que te escribo,
y se rebelan mis mareas en tu nombre

Cuando gritan tan alto que el silencio
arranca acantilados y desvelos,
y arde sin rumbo la noche que respiro

Cuando a la deriva e insomne
me asaltan tus sueños clandestinos,
y me enredo, me pliego y me desarmo

Tengo la certeza entonces,
de que te llevo conmigo.

25 may. 2010

...

No me expliques la sintaxis de mi mente, devora mi pensamiento.

9 may. 2010

Mentiras

No quiero la taza del café
recordándome tu risa en la cocina,
ni la sóla foto de los dos
que ninguno tenemos.

No quiero el instante en que tus ojos
libran tus batallas tan temidas.
A punto de volar el precipicio,
mis brazos resguardándote en silencio.

No quiero que me escuches
con ahínco, ni respondas cuando
voy a la mitad.
Sabemos, no nos va la vida.

No quiero esa hora trampantojo
tan inconscientemente robada
como el sueño.

No quiero,
no quiero que me digas.
Ni que aprendas a olvidar
ni que me ames.

No quiero las partes de tu vida,
ni que me lleves tuya, tan adentro.


Música
Los seis días + Santi Balmes (Te odio)

8 may. 2010

Ausencias.


A veces pienso que mi cuerpo constituye el ejemplo perfecto de la anatomía de una ausencia.
Y sí, es una frase larga, como una sombra al declinar la tarde. Es como la [hache] de mi nombre que está ahí sin pronunciarse sobre acontecimiento alguno.
Siento que me defino por el [hueco] que dejo en todos los lugares en los que no estoy.
No se trata de un asunto narcisista; seguramente el hueco será muy pequeño en algunas partes, tanto que ni siquiera se hará notar: Me queda claro que nadie es imprescindible.
La vida sigue con o sin uno. El ser humano es flexible, adaptable. Desarrolla nuevas rutinas para circunvalar el espacio vacío de la ausencia, hasta que a fuerza de crear otro camino, se le apaga poco a poco el por qué.
La omisión, el hueco, duele menos. Y de pronto un buen día cicatriza y no nos damos cuenta - tan lejos de reconocer aquel dolor como algo más allá de un leve escozor deslocalizado.
Imagino mi no-presencia en mi habitación de Madrid. La huella invisible entre los turistas japoneses de Florencia. El escritorio vacío de la Ciudad de México. Los surcos borrados de mis pies en la arena de playa.
Todos los huecos resuenan en mi mente y pienso que hoy me definen mucho más todas las ausencias que el estar aquí.

5 may. 2010

Shhh...

He dejado esperando mi silencio.
Ahora ya no sirve que diga nada.